Aviso previo : El siguiente post va a ser bastante anti popular (y anti populista) y no coincidirá en nada con los que he podido leer en mi TL de Twitter, y con lo que he podido "pulsar" en el así llamado madridismo, pero como el blog es mío y me lo follo cuando quiero, pues me doy el gusto y escribo lo siguiente.
Tanto preocuparnos del volcán islandés, y resulta que el verdadero estaba mucho más cerca, concretamente en las oficinas del Real Madrid.
Tanto preocuparnos del volcán islandés, y resulta que el verdadero estaba mucho más cerca, concretamente en las oficinas del Real Madrid.
Anoche se escenificó lo que era vox populi entre el público futbolero. Valdano y Mourinho son agua y aceite. La verdad es que lo único sorprendente del caso es que hayan tardado un año en tomar la decisión.
Si en junio de 2010 hubiéramos cogido a un aficionado al fútbol totalmente al azar, ya fuera de Madrid, Valencia, Barcelona o La Coruña, y le hubiéramos preguntado si veía posible que Mourinho y Valdano coexistieran en el mismo club, seguramente dicho aficionado se hubiera echado a reír, y con razón. No se me ocurren dos personas más diferentes en su visión del fútbol y hasta si me apuras, de la vida.
El problema no fué contratar a Mourinho, fué mantener a Valdano habiendo contratado al portugués, ya que era seguro que más temprano que tarde aquello iba a estallar, pero no por parte de Valdano, como creo que ha quedado patente a lo largo de la temporada, sino que Mourinho no iba a parar hasta conseguir poner a Valdano fuera del club. Al final solo le ha costado una temporada, en el enésimo pulso que el entrenador le ha ganado al Presidente.
Todo comienza aquí, con una serie de artículos escritos por Valdano y publicados por Marca en su contraportada. Para alguien del ego de Mourinho, esto es poco menos que un delito de lesa majestad, por lo que desde el mismo momento en que aterriza en el Madrid, Mourinho tiene claro que Valdano le molesta, supongo que piensa que, al ver que él se hace cargo del equipo como entrenador, el argentino comprenderá que ya no tiene sitio en el club y se irá. Error, Valdano no se marcha, Mourinho comprende que tendrá que ser un proceso un poco más largo.
Con su infinita habilidad para manejar el entorno, pronto se ve por donde va a ir la película, Mourinho exige que su presentación la haga Valdano, con la carga simbólica que conlleva que sea, precisamente el autor de los artículos antes referidos, el que introduzca al portugués en sociedad, no sin antes glosar sus muchas cualidades como entrenador.
A partir de ahí, Mourinho ha ido midiendo cada día tanto a prensa, como al Presidente como a Valdano, viendo hasta donde podía llegar y hasta donde no, lo cierto es que al final, no es que haya llegado hasta la cocina, es que ha abierto la nevera y se ha servido la cena.
En realidad era una guerra que tenía ganada antes de empezar, y no era cuestión de quién ganaría, sino de cuando Mourinho conseguiría sus objetivos. Los posteriores desencuentros entre Mourinho y Valdano, la cuestión del 9, de quién hablaba en nombre del Madrid y hasta de si Mourinho había "dado un paso al costado" o no, no han sido la causa de los desencuentros, la cosa venía de antes.
Al final, la función ha acabado como estaba prevista, Mourinho detenta ahora todo el poder en el Madrid, y para bien o para mal la temporada que viene ya no habrá parapeto para Florentino, que ha ligado (todavía más) su futuro al del portugués.
Para acabar dos reflexiones para los madridistas que (en su gran mayoría) están bastante contentos con la destitución de Valdano. Creo que conviene no olvidar que Valdano es madridista, y Mourinho...es de Mourinho. Y la segunda es que estaria bien recordar la rueda de prensa de anoche de Valdano, y compararla con la que dará Mourinho cuando se vaya (porque se irá él, de eso estoy seguro) del club.
Si en junio de 2010 hubiéramos cogido a un aficionado al fútbol totalmente al azar, ya fuera de Madrid, Valencia, Barcelona o La Coruña, y le hubiéramos preguntado si veía posible que Mourinho y Valdano coexistieran en el mismo club, seguramente dicho aficionado se hubiera echado a reír, y con razón. No se me ocurren dos personas más diferentes en su visión del fútbol y hasta si me apuras, de la vida.
El problema no fué contratar a Mourinho, fué mantener a Valdano habiendo contratado al portugués, ya que era seguro que más temprano que tarde aquello iba a estallar, pero no por parte de Valdano, como creo que ha quedado patente a lo largo de la temporada, sino que Mourinho no iba a parar hasta conseguir poner a Valdano fuera del club. Al final solo le ha costado una temporada, en el enésimo pulso que el entrenador le ha ganado al Presidente.
Todo comienza aquí, con una serie de artículos escritos por Valdano y publicados por Marca en su contraportada. Para alguien del ego de Mourinho, esto es poco menos que un delito de lesa majestad, por lo que desde el mismo momento en que aterriza en el Madrid, Mourinho tiene claro que Valdano le molesta, supongo que piensa que, al ver que él se hace cargo del equipo como entrenador, el argentino comprenderá que ya no tiene sitio en el club y se irá. Error, Valdano no se marcha, Mourinho comprende que tendrá que ser un proceso un poco más largo.
Con su infinita habilidad para manejar el entorno, pronto se ve por donde va a ir la película, Mourinho exige que su presentación la haga Valdano, con la carga simbólica que conlleva que sea, precisamente el autor de los artículos antes referidos, el que introduzca al portugués en sociedad, no sin antes glosar sus muchas cualidades como entrenador.
A partir de ahí, Mourinho ha ido midiendo cada día tanto a prensa, como al Presidente como a Valdano, viendo hasta donde podía llegar y hasta donde no, lo cierto es que al final, no es que haya llegado hasta la cocina, es que ha abierto la nevera y se ha servido la cena.
En realidad era una guerra que tenía ganada antes de empezar, y no era cuestión de quién ganaría, sino de cuando Mourinho conseguiría sus objetivos. Los posteriores desencuentros entre Mourinho y Valdano, la cuestión del 9, de quién hablaba en nombre del Madrid y hasta de si Mourinho había "dado un paso al costado" o no, no han sido la causa de los desencuentros, la cosa venía de antes.
Al final, la función ha acabado como estaba prevista, Mourinho detenta ahora todo el poder en el Madrid, y para bien o para mal la temporada que viene ya no habrá parapeto para Florentino, que ha ligado (todavía más) su futuro al del portugués.
Para acabar dos reflexiones para los madridistas que (en su gran mayoría) están bastante contentos con la destitución de Valdano. Creo que conviene no olvidar que Valdano es madridista, y Mourinho...es de Mourinho. Y la segunda es que estaria bien recordar la rueda de prensa de anoche de Valdano, y compararla con la que dará Mourinho cuando se vaya (porque se irá él, de eso estoy seguro) del club.
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