Hartazgo, cansancio, empacho, cualquiera de esas tres palabras describen el estado de ánimo en el que estoy después de la maratón de 4 partidos en 18 días. Lamentablemente de fútbol se ha hablado poco o nada (como en el resto de la temporada, por otra parte) y solo ha habido sitio para árbitros, denuncias, fingimientos y demás ruido mediático diverso. Un horror.
Y luego está la cantinela esa de "triunfó el fútbol"...¡hombre, lo raro sería que hubiera triunfado el balonmano!. En primer lugar la expresión es desafortunada, inoportuna y bastante tramposa (obsérvese con que elegancia digo que es una gilipollez como un piano) y en segundo lugar si algo no ha triunfado (por su ausencia absoluta) es el fútbol. Aclarado esto, ya podemos tomarnos a broma los artículos de determinados señores con discapacidades mentales mentales severas.
Y luego está la cantinela esa de "triunfó el fútbol"...¡hombre, lo raro sería que hubiera triunfado el balonmano!. En primer lugar la expresión es desafortunada, inoportuna y bastante tramposa (obsérvese con que elegancia digo que es una gilipollez como un piano) y en segundo lugar si algo no ha triunfado (por su ausencia absoluta) es el fútbol. Aclarado esto, ya podemos tomarnos a broma los artículos de determinados señores con discapacidades mentales mentales severas.
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